Notas sobre nuestro sistema carcelario
Hoy Digital
La debilidad de nuestro sistema carcelario demuestra que aun nos falta trabajar muchas cosas para poder encaminarnos hacia un desarrollo sostenible.
Si bien es cierto que la economía es un elemento muy considerable en cuanto a lo que determinar el desarrollo de una nación se refiere, hay otros aspectos tan importantes como éste, manifestados incluso en la "Declaración De Santa Cruz De La Sierra" firmado en 1996, en Bolivia.
Entre estos aspectos, como es de esperarse encontramos la educación, como uno de los aspectos más fundamentales en dicho desarrollo. Pero cabe subrayar que la educación raras veces abarca todo el entorno que debería abarcar en un proyecto de una nación en vía de desarrollo.
Lamentamos el incidente ocurrido en la cárcel de Higüey, en el que hasta la fecha se habían registrado 134 muertos.
Pero lamentamos más que eso aún, la debilidad e incapacidad de nuestro sistema carcelario, que no puede siquiera evitar que los acusados de y/o condenados por actos delictivos, cometan mas atrocidades en su tan reducido entorno, y mucho menos, adecuarlos para reintroducirlos nuevamente a la sociedad como civiles renovados.
Es necesario no solamente aumentar los niveles de seguridad de nuestras cárceles, sino que es urgente la necesidad de integrar el aspecto de la educación, la formación y la disciplina a nuestro régimen carcelario, para lograr reducir de manera efectiva la delicuencia.
La mano dura va más allá de castigar a los delincuentes, abarcando las formas de evitar la formación de nuevos delincuentes y regenerar a los ya dedicados a tales actividades.
Si nos proponemos combatir con "balazos" y "enfrentamientos con la policía" a los delicuentes, en un país donde el índice de pobreza y el de desempleo aumentan, nos quedaremos con pocos ciudadanos.
La debilidad de nuestro sistema carcelario demuestra que aun nos falta trabajar muchas cosas para poder encaminarnos hacia un desarrollo sostenible.
Si bien es cierto que la economía es un elemento muy considerable en cuanto a lo que determinar el desarrollo de una nación se refiere, hay otros aspectos tan importantes como éste, manifestados incluso en la "Declaración De Santa Cruz De La Sierra" firmado en 1996, en Bolivia.
Entre estos aspectos, como es de esperarse encontramos la educación, como uno de los aspectos más fundamentales en dicho desarrollo. Pero cabe subrayar que la educación raras veces abarca todo el entorno que debería abarcar en un proyecto de una nación en vía de desarrollo.
Lamentamos el incidente ocurrido en la cárcel de Higüey, en el que hasta la fecha se habían registrado 134 muertos.
Pero lamentamos más que eso aún, la debilidad e incapacidad de nuestro sistema carcelario, que no puede siquiera evitar que los acusados de y/o condenados por actos delictivos, cometan mas atrocidades en su tan reducido entorno, y mucho menos, adecuarlos para reintroducirlos nuevamente a la sociedad como civiles renovados.
Es necesario no solamente aumentar los niveles de seguridad de nuestras cárceles, sino que es urgente la necesidad de integrar el aspecto de la educación, la formación y la disciplina a nuestro régimen carcelario, para lograr reducir de manera efectiva la delicuencia.
La mano dura va más allá de castigar a los delincuentes, abarcando las formas de evitar la formación de nuevos delincuentes y regenerar a los ya dedicados a tales actividades.
Si nos proponemos combatir con "balazos" y "enfrentamientos con la policía" a los delicuentes, en un país donde el índice de pobreza y el de desempleo aumentan, nos quedaremos con pocos ciudadanos.
